Tras una reunión con los dueños de los geriátricos, el municipio anunció que finalmente no se cerrarán. Por tal motivo, pidió a los responsables de los establecimientos que garanticen el cumplimiento de la cuarentena e “invitó” a los familiares de adultos mayores que puedan garantizar su cuidado, a llevarlos a sus hogares.

Tras los sucesos que tuvieron lugar en las últimas 24 horas, respecto a los geriátricos, el gobierno local reconoció el rechazo que causó el pedido para cerrarlos y dialogó con los responsables que pudieron asistir a la reunión para establecer un piso de garantías.

En un parte de prensa, el intendente Marcos Pisano “solicitó la solidaridad de los familiares, para descomprimir el número de abuelos y abuelas, invitando a aquellas familias que puedan garantizar el cuidado, a cuidar a los adultos en sus hogares”.

Además, pidió a los responsables de las más de 20 residencias para adultos mayores “continuar garantizando la cuarentena estricta”.

Finalmente, transmitió que la cuarentena se renovará por otros 14 días y prometió la realización de testeos de coronavirus para todo el personal de los geriátricos que permanezcan dentro por las próximas dos semanas, en respuesta a uno de los principales pedidos de los dueños.

Crónica de una jornada

La reunión de este jueves se gestó tras cierto malestar por parte de los dueños de los geriátricos y familiares, a raíz de la decisión que tomó el Departamento Ejecutivo de cerrar o reducir al mínimo la presencia en residencias locales.

Fue así que este mediodía, en el Centro Cívico, un populoso número de personas se convocó para pedir mayores respuestas a las autoridades locales, que -según su versión- las instaron a cerrar los geriátricos en un lapso 48 horas.

La situación encontró a algunas funcionarias municipales y hasta al propio Eduardo ‘Bali’ Bucca, dialogando con los convocados y pidiendo calma.