El miércoles por la noche, mientras se incrementaban las críticas en las redes sociales, en el CRUB el Gabinete municipal deliberaba en torno a la decisión de cerrar los geriátricos. Desde hace tiempo el gobierno local tiene la mira puesta en estas residencias debido al riesgo de contagio de coronavirus.

Según pudo averiguar PRESENTE, la decisión apunta más bien a reducir en un gran porcentaje la cantidad de adultos mayores en geriátricos, entendiendo a su vez que muchos de ellos no podrán abandonarlos por diversas razones: no tienen familia, si la tienen no pueden tenerlos en su casa, su estado de salud es crítico, etc.

Varias críticas a esta medida consideran más riesgoso mantener a los abuelos en casas, donde los integrantes de la familia entran y salen. Como contraparte, el argumento extraoficial del municipio es que pocas residencias y geriátricos cumplieron con las normas de seguridad e higiene dispuestas. Incluso sus trabajadores también entran y salen a pesar de que la Municipalidad ordenó que permanezcan “cama adentro” durante 14 días.

En paralelo, el bloque de concejales de Juntos por el Cambio (UCR-PRO-CC) salió a pedir se revea la decisión que el intendente, Marcos Pisano, tomó en base a recomendaciones del comité sanitario creado desde un primer momento a través del decreto 477/20.

“Estas acciones estarían poniendo en riesgo a los abuelos por un sinfín de causas”, expresaron los concejales. Entre ellas, que no todos los abuelos cuentan con una vivienda a la que regresar, si tienen familiares afuera los mismos no pueden ingresar a la ciudad, las viviendas normalmente no se encuentran adaptadas a las necesidades básicas de un adulto mayor, etc.

Las conversaciones continuarán este jueves, tanto con los dueños de los geriátricos como con las familias de los abuelos. La Municipalidad busca que baje el número de adultos mayores en las residencias y para eso analiza cada caso particular, ya que considera que hay personas en condiciones de abandonar los hogares.