La falta de lluvias y correspondiente sequía afectan a las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, San Luis, La Pampa, Entre ríos, Chaco, Formosa, Santiago del Estero y Jujuy, hecho que genera pérdidas en la actividad agropecuaria.

Según informó Télam a través de sus corresponsales en distintos puntos del país, en la provincia de Entre Ríos la gran mayoría de territorio (a excepción del sureste) posee escasas aguas para el cultivo y desde hace varios meses las precipitaciones registradas están por debajo del valor promedio.

San Luis, por su parte, padece falta de lluvias y los productores agropecuarios han comenzado a vender hacienda debido a la falta de pasto para su debida alimentación. “Está muy complicado, sobre todo en la zona oeste, donde en su mayoría son campos de cría”, expresó el presidente de la Sociedad Rural puntana, Guillermo Pagano.

Más al norte, en Jujuy, donde las dificultades a raíz de la sequía contabilizan doce meses, viene reportando pérdidas en cultivos tales como las legumbres “de entre un 30 y un 40 por ciento”, según declaró el titular de la Cámara de Comercio Exterior jujeña, Jorge Gurrieri.

En tanto, la provincia de Chaco padece mortandad animal debido a la falta de agua y pérdidas de distintos cultivos tales como la soja (alrededor de 160.400 hectáreas afectadas, 50% de la superficie cultivada), el algodón, el sorgo, girasol y trigo.

La situación cambia en Santiago del Estero, donde la sequía en esta época es un hecho normal. Sin embargo, lo que preocupa son las grandes heladas que profundizan la sequía.

Por su parte, la provincia de Formosa atraviesa un déficit hídrico sostenido y la sequía afecta principalmente al sector ganadero. “Los productores van a tener pérdidas en su capacidad productiva y la ganadería no termina a fin de año, son ciclos largos, con lo cual las afectaciones de ahora se van a ver el año que viene, con la producción de terneros”, indicó Alejandro García, subsecretario de Producción Sustentable de la provincia.

Por su parte, las provincias de Buenos Aires La Pampa, registran una situación menos complicada en cuanto a la sequía en sus zonas centro y sur, mientras que el déficit hídrico se encuentra en el norte.

Finalmente, en Córdoba, Mendoza Santa Fe las lluvias también escasean y afectan tanto los cultivos como la actividad ganadera.