El Día Nacional de los Jardines de Infantes y de la Maestra Jardinera se celebra cada 28 de mayo desde 1971, en conmemoración del fallecimiento de la docente riojana Rosario Vera Peñaloza.

“Rosarito”, como la decían, aunque luego fue inmortalizada como “Maestra de la Patria”, impulsó junto a un grupo de mujeres maestras que siempre la acompañaban la creación de jardines de infantes. Los estudiaba y los comparaba con los de otros países para poder adaptarlos a la realidad argentina.

El primer establecimiento infantil en el país fue fundado en el año 1900, como anexo de la Escuela Normal de La Rioja. Luego, Peñaloza hizo lo propio en Córdoba, Buenos Aires y Paraná. En paralelo, comenzó a estudiar planes y elaborar programas de educación escolar. La trayectoria le permitió, además, ocupar cargos de dirección y vicedirección en distintos colegios del país.

“Es así como trabajamos, aunque parezca que jugamos”

Rosario Vera Peñaloza

Los postulados principales de la educadora fueron la actividad creativa, el conocimiento a través del juego y la exploración, la agudización de los sentidos, la expresión oral a través de la narración y la literatura infantil.

“Es así como trabajamos, aunque parezca que jugamos”, solía decir. Vera Peñaloza consideró a la infancia como el tiempo para la formación de los seres humanos, pensando que el buen pasar educativo de esa infancia sin dudas otorgaría a los niños y niñas herramientas para afrontar dificultades a futuro.

La educación inicial fue reconocida dentro del sistema formal y hoy, muchos autores a nivel nacional y mundial, destacan la importancia de la educación en las Primeras Infancias, el papel fundamental del docente como formador y el rol activo que debe tener el Estado, en asegurar el derecho de acceso a la educación de todos los niños y las niñas.