Desde hace varios días, las redes sociales se han convertido en un canal de expresión de vecinos de Bolívar que ven con indignación los focos de residuos que se retroalimentan día a día, a pesar del trabajo que realizan los trabajadores del servicio de recolección.

Es el caso de Néstor González, quien a través de su cuenta de Facebook publicó fotos de un contenedor frente a su taller, en avenida Calfucurá al 2000, y compartió su indignación por lo sobrepasado que estaba de bolsas con residuos.

“En cuatro oportunidades yo limpié y recogí todo lo que ya había cruzado la vereda de enfrente y terreno vecino. Hoy digo basta, ya sobrepasó lo razonable. Por más que lo limpien los empleados, sé que no barrerán ni juntarán todo lo disperso por varios metros, y les doy la razón: no es trabajo de ellos”, manifestó el vecino.

Pero el problema no tiene que ver únicamente con los contenedores, sino también con la formación de basurales a cielo abierto. Hace un tiempo este portal publicó la queja de una vecina sobre un basural en la avenida Tres de Febrero, con dirección a la ruta 65.

Esta vez, otra mujer, de otro punto de la ciudad, alertó sobre la actitud de personas que deciden tirar bolsas con residuos en un lugar no permitido. Y relató, indignada, lo que implica “vivir al otro lado de la vía”.

Por algunos de los basurales a cielo abierto es que el personal municipal tiene que presentarse cada quince días o un mes con el camión recolector, de manera cíclica.