Un fiscal de la unidad de Delitos Complejos de Rosario pidió este miércoles que citen a declarar a funcionarios de Entre Ríos luego de que la ciudad se viera nuevamente colmada de humo por las quemas intencionales que se llevan adelante en las islas de la provincia vecina, y profesionales advirtieron sobre el daño a la salud que esto ocasiona.

La requisitoria de la Justicia fue tomada por el fiscal Luis Schiappa Pietra, quien impulsó la citación a miembros del gobierno entrerriano para que declaren ante los reiterados incendios de miles de hectáreas del humedal.

En consecuencia, el fiscal pidió “una audiencia de cese de estado jurídico” con el fin de que se le tome declaración a funcionarios de Entre Ríos que, presumiblemente, podrían tener responsabilidad directa frente al daño ambiental que se produce desde el 2020 en los humedales del río Paraná.

De esta manera se aguarda por la respuesta de la oficina de Gestión Judicial, que atiende los pasos de la causa, para que de lugar o no al pedido de Schiappa Pietra.

En tanto, luego de un martes irrespirable por la presencia del humo, el escenario se repitió cuando pasadas las 9 del miércoles el viento giró en dirección a Rosario, y la cortina negra proveniente de los focos activos en la región de Villa Constitución taparon nuevamente la ciudad santafesina.

Esta problemática no solo afecta el humedal y la visibilidad, motivo por el que desde Seguridad Vial renovaron el pedido de extremar cuidados a conductores en calles, rutas y principalmente en la avenida Circunvalación, sino que daña severamente la calidad del aire que respiran los habitantes.

En ese sentido, el secretario de Salud Pública de Rosario, Leonardo Caruana, apuntó que “este año notamos una clara relación entre el aumento de consultas por problemáticas respiratorias, faringitis y conjuntivitis, que se dan en su mayoría entre 48 y 72 horas posteriores a los días de mayor intensidad del fuego”.

El funcionario municipal formuló sus declaraciones a Télam desde el Centro De Especialidades Médicas Ambulatorias Rosario (Cemar), donde dijo que las cenizas dispersas en el aire que se respira, también “se depositan partículas en los ojos, causando irritación en la garganta».

Y añadió que «tanto adultos como jóvenes son propensos a sufrir descompensaciones, como así también quienes son enfermos pulmonares crónicos, asmáticos o alérgicos”.

En ese contexto, Caruana recomendó el uso de barbijo, de ser posible el modelo Kn95, y “Evitar salidas programadas los días de mayor cantidad de humo, y toda exposición posible”.

“Tratar de quedarse en casa con puertas y ventanas cerradas, ventilar en los momentos en que baja la concentración de humo, no fumar en espacios cerrados ni producir partículas (no utilizar la aspiradora, velas o sahumerios)”, agregó el funcionario.

El titular de Salud Pública de Rosario, por su parte, pidió a la población estar atenta ante la presencia de vómitos, mareos, tos persistente, agitación o chillidos en los niños, ya que son síntomas de espasmos que hacen que sea necesaria la consulta a un médico.

Al referirse a la actividad deportiva, Caruana solicitó no hacer ejercicio al aire libre, ya que “con estos altos niveles de contaminación, al aumentar la capacidad respiratoria le damos una exigencia a nuestro sistema respiratorio mucho mayor deja de ser saludable”.

En simultaneo José Vesprini, docente de Ecología Vegetal en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), advirtió sobre la alteración en ciclo de precipitaciones.

“El río está muy por debajo de donde debería, las expectativas de un régimen normal la teníamos hasta este año, pero sabemos que el 2023 va a ser año ‘niña’ (condición climatológica en la que las lluvias disminuyen) y es probable que el río no suba a un nivel mínimo de altura que permita llevar agua a gran parte de la superficie”, explicó Vesprini.

A su vez, el docente de la UNR dijo que el humedal “es un ambiente caracterizado por especies adaptadas a este sistema de subientes y bajantes (del río), con el fuego se elimina este tipo de especies y se introducen otras. Si logran esto, el paisaje será cada vez más parecido a La Pampa que a un humedal”.

Por último, Vesprini detalló la gravedad de la situación porque afecta “su funcionalidad. El humedal no podrá continuar ofreciendo los servicios eco-sistémicos que nos ha brindado hasta ahora como la retención de dióxido de carbono, frenar la escorrentía y actividades como la pesca”.

Fuente: Telam

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