Este jueves se aprobó por unanimidad el protocolo nacional para la vuelta a clases presenciales en los niveles obligatorios y terciarios, y se trata de medidas obligatorias y recomendaciones para que los y las estudiantes puedan retornar a las aulas.

El ministro de Educación estuvo a cargo de la 97° Asamblea del Consejo Federal de Educación (CFE), de la cual participaron ministros y ministras provinciales de esta área y determinaron los lineamientos obligatorios y las recomendaciones sanitarias para volver a las aulas.

Aunque pesará fuerte la decisión de los gobernadores de todas las provincias, el ministro de Educación nacional, Nicolás Trotta, indicó que los distritos que estén en la fase 5 de la cuarentena -o cuente con baja o nula circulación viral- podrían iniciar las clases en agosto.

El protocolo, que fue aprobado de manera unánime, busca aplicar las siguientes medidas:

  • Readecuación previa de las instalaciones y el personal educativo
  • Garantizar acceso a agua potable, jabón, alcohol en gel o líquido al 70° y toallas de papel descartables.
  • Ajustar las aulas y espacios comunes para lograr el distanciamiento físico necesario.
  • Se propone que las escuelas diseñen un esquema de grupos integrado por niños de similares barrios, y quese trabaje sobre el control y detección de vacunación y enfermedades de los y las estudiantes.
  • Será obligatorio desde los primeros grados el uso de barbijos o tapabocas casero que cubra boca, nariz y mentón, salvo para jardines de infantes.
  • Docentes o estudiantes que presenten patologías previas o de base, podrán continuar con sus tareas de manera virtual. Mientras que en caso de registrarse un caso positivo de Covid-19 o ante la sospecha de uno, se suspenderán las clases por un día para realizar una desinfección exhaustiva del establecimiento.
  • Estarán prohibidos los eventos dentro de las escuelas.
  • Evitar reuniones de docentes u otros miembros de la comunidad educativa en espacios donde no pueda cumplirse el aislamiento, y no compartir mate, vajilla, útiles escolares ni otros utensillos personales.
  • Los establecimiento asumirán el formato de la bimodalidad, caracterizado por enlazar lo presencial con lo no presencial, y así brindar un nuevo camino para dar respuesta a los requerimientos de las trayectorias educativas.