Los teatristas de Bolívar están en estado de alerta por las consecuencias que generará el parate cultural. La situación pandémica por el coronavirus estornudó en una fibra sensible.

El teatro independiente en la ciudad vive una situación desesperante, tras la incertidumbre de no saber cuándo volver a los escenarios. Primeros en cerrar y últimos en abrir, la gente afronta un año que ya está perdido.

En relación a esto, muchos de los protagonistas de esta situación contaron a PRESENTE de qué manera afrontan el aislamiento social y preventivo.

“La idea para este 2020 era trabajar en tres obras: Sociedad Rural y Las Diversas Muertes del Tito Rocatagliatta, ambas mías; y Jardín de Pulpos, de Arístides Vargas“, comentó Duilio Lanzoni, director de Artecón. Esto quedó en stand by, ya que no llegaron a ensayar y no hubo fechas confirmadas.

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No hay teatro sin el público sentado en la butaca, ya que es vivencia, intercambio de pulsaciones, la mirada con la otra persona. “Tenemos contacto por Whatsapp, pero nada más allá de eso. Estamos, como tantos, en un paréntesis. No es el primero que enfrentamos en nuestros casi 38 años de existencia. Estamos ansiosos de volver“, expresó Duilio Lanzoni.

Además, el director de Artecon comentó que no solicitaron un permiso formal para algún ensayo, pero que “sería interesante teniendo un horizonte concreto. Pensar en ensayar por ensayar no me convence demasiado“, y lamentó: “No sé si la gente volverá con ganas de ver teatro. No sé si todos tendremos ganas de hacer las cosas igual. Son incógnitas que develará el tiempo“.

El Mangrullo, otro de los espacios teatrales de Bolívar, arrancó el año brindando talleres y en movimiento para encarar la actividad. El año pasado, estrenaron la obra “Dinosaurio“, con Pablo Villanueva. Este 2020, tenían en mente realizar una gira por los alrededores, pero por razones lógicas, quedó suspendida.

“El teatro va a presentar el formulario para solicitar el subsidio“, indicó Myrian Román, integrante del grupo, en relación a lo económico, y añadió: “Nuestro grupo es vocacional. Los actores no cobran“.

Uno de los talleres tenía como protagonista a Gustavo Delfino: actor, director y docente de La Plata, quien iba a brindar un seminario de ocho clases. Por este motivo, organizaron virtualmente darle seguimiento a esta iniciativa.

Carlos Teijón, director del grupo Vamos de Nuevo, y quien hace casi treinta años que dirige teatro, asegura que “el contacto con el público es esencial“ y “es por eso que durante la pandemia surgió crear un canal de YouTube en el que subo todos los viernes contenido de las distintas obras que dirigí. La gente lo ve, comenta y agradece“.

La última obra que realizó Teijón fue Esperando La Carroza, y fue furor en la ciudad. Hubo cola afuera de la boletería del Teatro Coliseo, donde se ejecutó, y muchas entradas vendidas. “Fue un show atípico para producciones de teatro independiente, se contactaron desde Buenos Aires. Teníamos cerca de 200 entradas para cuatro funciones más, pero se tuvieron que reprogramar“, dijo.

También indicó que tuvieron que suspender la gira por las ciudades de alrededores, y una función que habían confirmado en Capital Federal. “Teníamos fecha en el Teatro La Máscara con la obra Rancho. No se volvió a hablar hasta tanto no haya flexibilización de apertura. Esta incertidumbre genera malestar“, sentenció el director de Vamos de Nuevo.

Muchos artistas coinciden en que este momento de pandemia generó estrategias para reinventarse, con las herramientas necesarias para ello. Esta rama de la cultura tiene una particularidad: la producción cara a cara, que es imposible.

Por su parte, Alicia Garmendia, quien es la directora del espacio Artteatral, se encarga de producir obras de teatro musicales junto a Norberto Paulone, guitarrista; en el que se subordina la música al texto, vestuario y época, ya que varias de ellas son de historia, como El Conventillo de La Catalana, la cual tuvo mucho éxito en la ciudad.

“En marzo se acabó todo. Teníamos pautada una función a mitad de año“, contó la directora de Artteatral, quien agregó que tiene un elenco de casi cuarenta actores y actrices, y “hay un desgaste emocional y físico. Hago un trabajo virtual con mis alumnos del taller, pero falta el contacto“.

Integrantes de Artteatral.

En la misma línea, se refirió a los objetivos de Artteatral en este año ya perdido. “El foco estaba en sacar a los chicos de situación de calle. La idea principal es llevarlos a ese oficio, y no sólo en lo artístico y cultural“, relató.

La situación pandémica cerró los telones de todos los actos teatrales. Distintos espacios solicitaron la aplicación del subsidio, aunque, independientemente de lo económico, es el arte y la cultura lo que revuelve las emociones del público. La industria, hasta entonces, no tiene fecha de inicio.

Tomás Cascallares – @TomiCascallares